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Eurocentrismo y colonización, culturas dominantes y dominadas…

 

Historia do Brazil. Little Boys & Girls, A.B. Geiger
Historia do Brazil. Little Boys & Girls, A.B. Geiger

La relación entre el proceso de formación de la identidad y la relación de las fuerzas de globalización y desterritorialización, son temas que han sido desarrollados en un campo intelectual formado por condiciones específicas para América Latina: el status de “Tercer Mundo”. La historia latinoamericana de inestabilidad política, los gobiernos autoritarios y su característica heterogeneidad social, en particular, la mezcla de herencias española e india descritas por el término mestizaje. Una herencia que ¨borró¨ del mapa a toda una cultura indígena y su identidad cultural.  Los años 70 son una etapa de debate profundo en la relación entre la cultura brasileña (periférica) y las culturas europeas y norteamericanas (centralizada). Como ejemplo, el reflejo de los  mapas híbridos, visionarios y críticos de Anna Bella Geiger, repletos de un clamor anticolonialista y la idea de la descolonización. Nos habla de este espacio borroso, de un encuentro con ¨el medio¨, con el interlineado, con lo que existe entre lo que está definido y delimitado, entre la historia que nos cuenta y lo que queda al no ser contada. Al ser borrado cuestiona de nuevo el ¨orden¨ de la historia. Geiger, mezcla experiencias de su vida privada con las percepciones de un ciudadano que vive en el mundo contemporáneo, tan dramático y negativo, porque dice: ¨lo importante es estar siempre atento a la realidad¨. Lo mismo ocurre con el doble debate entre la cultura brasileña y la europea, la colonización y la identidad cultural, un terreno marcado por el pensamiento fronterizo, una fuerza emergente capaz de desplazar ese  conocimiento de superioridad desde la perspectiva del subalterno, creando un espacio de conversación desde la exterioricidad de una nueva lógica, dar voz a los silenciados, creando su propia historia e identidad. Un pensamiento producido entre el colonizador y el colonizado, emergiendo de ahí el colonialismo interno. La artista apunta:¨los artistas, siempre hemos intentado despertar al hombre. El arte refleja y siempre ha reflejado la realidad vivida por el artista, como medio de conocimiento. En este sentido, el arte también es esperanza. Si no, no valdría la pena existir¨.

Anna Bella Geiger (Río de Janeiro, 1933) estudió Lingüística y Lengua Anglo-germánica y Literatura en Brasil y Sociología e Historia del Arte en la Universidad de Nueva York y el Museo Metropolitano de Arte, una de las más importantes artistas contemporáneas brasileñas,  pionera en introducir el video-arte en Brasil. Posiblemente por ser hija de inmigrantes y vivir en Río de Janeiro, se ocupa de la problemática de la adaptación, la mímesis, el intercambio y la ubicuidad, la búsqueda de lo global en lo local y viceversa. Lo que emerge entre la mímesis y el mimetismo es una escritura, un modo de representación, que marginaliza la monumentalidad de la historia, se burla directamente de su poder como modelo, ese poder que supuestamente la hace imitable.

En los trabajos de Geiger se dialoga con las vertientes conceptuales al indagar sobre el carácter ontológico del arte, también se interroga a los sistemas culturales y políticos que crean y perpetúan el arte. Desarrolla una poética contemporánea del espacio, pero la doble intención contemporánea de la artista se evidencia en el planteamiento de la liberación de la autonomía del arte y de la especificidad de los medios como géneros cerrados manteniendo interdependencias. La artista es creadora de un gran número de producciones, llevadas a cabo con diferentes técnicas: grabados, dibujos, collages, pinturas, esculturas, instalaciones y videos con un estilo individual, la fragmentación de su obra revela, paradójicamente, la fundación de un todo, el significado de su obra surge precisamente la clara dispersión de estilo individual, en la fragmentación deliberada. Abarca infinidad de aspectos integrando en ella la literatura, la filosofía o las ciencias. Se podría decir que su arte bascula entre la figuración, la abstracción y el conceptualismo.

Desarrolla variaciones, mutaciones y transforma con series basadas en el tema territorial tanto mental como político, económico y sentimental, investigando en el concepto de brasilidad y los cambios en las condiciones socio-políticas y culturales narrándolas en primera persona, lo que ella llama ¨ruta antropológica¨. Es uno de los temas centrales de su trabajo, donde intenta “comprender cómo nació Occidente y cómo se fundó el orden mundial moderno”, puesto que la herida colonial señala las ausencias con las que se ha narrado la historia.

 Obra: Brasil 1500-1995
Brasil 1500-1995, A.B. Geiger

La representación cartográfica forma parte en su obra, de forma explícita o algo subliminal a través de conceptos tales como la ubicación, el territorio, centro, periferia, frontera, global. Nos señala que por las condiciones cambiantes de la historia y la geografía, puede exponer situaciones similares en otros ámbitos de la vida, a través del arte, de las ideas y de los objetos integrados en ese momento.

 

 Brasil 1500-1996
Brasil 1500-1996, A.B. Geiger

 

Creó una serie de diseños usando conceptos ideológicos y geopolíticos de “mapa” en la que subraya el uso lingüístico de la palabra, alegando que el norte es el sur y viceversa.Así nos recuerda también que, la demanda colonialista de narrativa lleva dentro de sí la inversión amenazante, un deseo de ¨autorización¨ frente a un proceso de diferenciación cultural hace problemático fijar los objetos nativos del poder colonial como los ¨otros¨ moralizados de la verdad.

Toda su obra refleja la idea de la descolonización. Esta preocupación de la artista relaciona la identidad cultural con el espacio vivido, tan evidente y coherente con nuestro mapa político actual. Este sobrevuelo más oblicuo, cerca de la realidad urbana, le lleva cada vez más a entender la ciudad como soporte de imágenes, mitos y símbolos.

Un lugar puede definirse como lugar de identidad, histórico, un espacio al que se ha sometido a una nulidad, a un proceso de ¨borrado¨ por parte de la historia y sus contradicciones, que no puede definirse ni como espacio de identidad ni como relacional ni como histórico, sufre un deterioro físico y mental en su sociedad, no se le deja llevar a cabo su propia definición.

Entre las muchas cosas de las que los pueblos no europeos fueron privados estaba la posibilidad de crear pensamiento (no de pensar, ya sería mucho decir) a la manera en que el pensamiento se concebía en el Renacimiento, cuando empezó el proceso de colonización y la clasificación de las poblaciones del planeta por su nivel de inteligencia.

Comprometiéndonos a no juzgar ni encasillar a los demás, porque el daño causado, ¨casi¨ irreparable a estos pueblos y lugares en concreto, puede llegar a causar graves problemas locales y globales como los que ya están ahí. Concluir diciendo: ¨que el estereotipo cambiará porque es una injusticia, intentarán corregirlo, porque demonizar a un pueblo es moral y éticamente repudiable¨. Según el Dr. Dussel, ¨la historia no para de cambiar constantemente, así que por esa parte aún nos queda esperanza¨.

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